El programa reduce la mortalidad y acelera la recuperación de pacientes mayores, gracias a una intervención quirúrgica en menos de 24 horas
La Unidad de Fracturas por Fragilidad del Área Sanitaria Norte de Córdoba ha brillado con luz propia en el reciente Congreso Internacional de Traumatología celebrado en Sevilla. Su innovador programa, bautizado como ‘Código Cadera’, ha sido galardonado por transformar la atención médica a personas mayores que sufren fracturas de cadera, una urgencia sanitaria con graves consecuencias si no se aborda a tiempo.
El equipo dirigido por el doctor Manuel Mesa Ramos ha logrado lo que durante años parecía un reto inalcanzable: intervenir quirúrgicamente a los pacientes en menos de 24 horas tras la fractura. Una rapidez crucial en este tipo de casos, ya que el tiempo juega un papel determinante en la evolución clínica, la recuperación funcional y, sobre todo, en la vida de quienes la sufren.
Resultados que hablan por sí solos
El programa presentado en Sevilla ha despertado la admiración de profesionales de todo el mundo. Los datos avalan su éxito: una estancia hospitalaria media de solo 2,4 días -la más corta de toda Andalucía- y una tasa de mortalidad a los 30 días del 3,8%, muy por debajo de la media nacional, que se sitúa entre el 5% y el 10%. Cifras que no solo reflejan eficiencia, sino también la calidad asistencial.
Y es que las fracturas de cadera, sobre todo en personas mayores, son mucho más que una rotura ósea. A menudo desencadenan un deterioro físico y emocional que puede conducir a la dependencia o incluso a la muerte si no se actúa con rapidez. El ‘Código Cadera’ demuestra que intervenir pronto y bien puede marcar una diferencia vital, en especial para este tipo de pacientes.
Un enfoque personal
«Nuestro éxito se basa en el trabajo coordinado de todo el personal sanitario, desde médicos y enfermeras hasta fisioterapeutas y trabajadores sociales, tanto en el hospital como en atención primaria», explica Manuel Mesa. «No vemos solo una fractura, vemos a una persona completa que necesita atención integral», resalta este especialista.
Este enfoque multidisciplinar es precisamente uno de los pilares del proyecto. Frente a modelos más fragmentados y lentos, el programa cordobés apuesta por una visión global del paciente: diagnóstico, cirugía, rehabilitación y seguimiento trabajan como una sola unidad, con objetivos comunes y comunicación constante entre los equipos.
La coordinación comienza incluso antes de que el paciente llegue al quirófano. Desde el momento en que ingresa en urgencias, se activa una cadena de actuaciones que permite ganar tiempo sin perder calidad. La cirugía, en la mayoría de los casos, se realiza dentro de las primeras 24 horas, lo que reduce complicaciones, acelera la recuperación y favorece que el paciente vuelva cuanto antes a su rutina.
Entre 2019 y 2023, el equipo del Área Sanitaria Norte de Córdoba ha tratado a 643 personas mediante este protocolo. Y los resultados, más allá de los datos, se traducen en historias de superación, en ancianos que recuperan su independencia y en familias que pueden respirar con alivio tras el éxito de esta iniciativa.
Además, el impacto positivo de este sistema no solo es clínico, sino también económico. Acortar la estancia hospitalaria y reducir complicaciones supone un importante ahorro para el sistema sanitario público. Pero más allá del coste, lo que destaca es la mejora de la calidad de vida de los pacientes. «Cuando una persona mayor se rompe la cadera, cada hora cuenta. Hay que intervenir rápido, pero también con humanidad. Eso es lo que intentamos hacer cada día», subraya este doctor.
Un modelo exportable
La repercusión del premio recibido en Sevilla ha abierto la puerta a que el ‘Código Cadera’ se extienda a otros centros hospitalarios, no solo en Andalucía, sino en todo el territorio nacional. Su eficacia, ya demostrada, lo convierte en un ejemplo de buenas prácticas que podría replicarse con éxito en muchos otros entornos sanitarios.
Desde el equipo cordobés insisten en que la clave no está solo en los recursos, sino en la voluntad de colaborar entre servicios, adaptar protocolos y poner al paciente en el centro de todo. El programa ha conseguido integrar especialidades y niveles asistenciales que antes funcionaban de forma más aislada, generando una colaboración que beneficia tanto al sistema -más rápido- como a los ciudadanos.
Por tanto , el reconocimiento obtenido, en este caso internacional, no solo refuerza el trabajo ya realizado, sino que anima a seguir innovando. El ‘Código Cadera» ha demostrado que otra forma de hacer las cosas es posible: más ágil, más humana y más eficaz.

